Aquí, confundido,
asesorando mi propia represión;
sin desatar los pensamientos,
de quien tú bien sabes.
Los días sin verte,
dulcificaron el feliz acontecimiento
que fui objeto.
Riendo en lo alto
mientras angelicalmente
hiciste de las risas
hermosos momentos.
sin prestarnos atención,
en direcciones contrarias
se entrecruzaban las miradas
del inconsciente camuflado.
En el descuido del instante
mis ojos ociosos
dulcificaron su función
ante el paisaje real.
Mirabas al horizonte;
miraba las esmeraldas;
ignoraba me a mí
atraído por ti.
Los paralelos dorados
proporcionados por el rostro;
espejo del tenue sol
que flotaba en la lejanía;
tu cara sencilla
mis pecadores ojos deslumbró.
Sin percatarse nadie,
yo en la emoción sumergido
de tu donosura divina
hallé el porvenir del afligido.
Alejándote sin las miradas,
mientras, intentándote seguir
hallé el destierro
al que fui confinado
para la eternidad.
asesorando mi propia represión;
sin desatar los pensamientos,
de quien tú bien sabes.
Los días sin verte,
dulcificaron el feliz acontecimiento
que fui objeto.
Riendo en lo alto
mientras angelicalmente
hiciste de las risas
hermosos momentos.
sin prestarnos atención,
en direcciones contrarias
se entrecruzaban las miradas
del inconsciente camuflado.
En el descuido del instante
mis ojos ociosos
dulcificaron su función
ante el paisaje real.
Mirabas al horizonte;
miraba las esmeraldas;
ignoraba me a mí
atraído por ti.
Los paralelos dorados
proporcionados por el rostro;
espejo del tenue sol
que flotaba en la lejanía;
tu cara sencilla
mis pecadores ojos deslumbró.
Sin percatarse nadie,
yo en la emoción sumergido
de tu donosura divina
hallé el porvenir del afligido.
Alejándote sin las miradas,
mientras, intentándote seguir
hallé el destierro
al que fui confinado
para la eternidad.
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