Otro intento
Apenado siento mi corazón
por el dolor que sentí
ante el desgraciado hecho
de mí ignorante medrosidad.
Darte en tu sinuosa mano
aquello que de mi mano
debía de haber salido
para tú así haberlo recibido.
Dicciones inequívocas de verdaderos
de realidades crueles de mis
sentimientos; de una transición,
la de mi Amor por ti.
Canciones íntimas resurgidas
para ti, para que pueda despertar
del letargo ese Amor por el
que tanto he pugnado.
Son oros sin aparente valor
para sus profanos intérpretes;
son notas de albedrío
para así expresar mi apego.
No puedo sino obsequiarte
con una parte de mi Amor.
esa cruel y despiadada
de la que nunca volveré.
0 comentarios