Felicidad
Ayer fue de esos días extraños, de los que comienzan con la esperanza de un momento, de la espera de unas respuestas. Continúan con una decepción porque a quien quieres hablar no quiere pronunciar palabra y no desea un momento estar a tu lado. Y en la espera, en la desesperación de todo el día, se convierte en unos ratos de diversión y en un final nunca esperado, en un final que esperaba, que nunca esperé que sucedería tan pronto y menos en aquel día. Yo quería esperar más tiempo, pero las circunstancias de la vida dieron ese paso en aquel momento. Y no sé como demostrar lo que la felicidad me esta dando porque por desgracia sé escribir mejor de los males que de los bienes, será que han sido la tónica general de mi vida. Espero que, ahora, que por fin he tenido suerte en algo, y que algo, todo esto cambie y sepa ver lo bueno que le puede suceder a la gente. Gracias por los que me apoyaron, porque siempre creí que esto iba salir bien, y me aguantaron en mis bajones habituales.
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